Nuevos ajustes: duros recortes para los españoles Sube el IVA y se recortan la prestación a los desempleados y la paga extraordinaria de Navidad a los funcionarios


La subida del IVA, en sus tramos general y reducido, la eliminación de la paga de Navidad y días libres en los funcionarios públicos, la reducción de la prestación por desempleo y la supresión de la deducción por viviendas serán algunas medidas de “choque” que afectarán en los próximos meses a las familias españolas.

El paquete de medidas de ajuste más grande en la historia reciente de España ha aterrizado definitivamente. La subida del IVA, la eliminación de la paga extra de diciembre para los funcionarios públicos y menos días libres, la reducción de la prestación por desempleo desde el sexto mes y la la supresión de la deducción por vivienda serán los ajustes más llamativos y que empezarán a notar en breve los ciudadanos españoles para tratar de paliar la grave crisis económica en la que está inmersa España.
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ya ha evaluado, por ejemplo, la incidencia que tendrá la nueva subida del IVA en los bolsillos de las familias españolas – basándose en datos de la encuesta de presupuestos familiares elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) ? al constatar que supondrá un incremento de 415 euros en el gasto de cada familia al año, mientras que Confederación Española de Organizaciones de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios (EACCU), calcula que el incremento del gasto por el IVA será algo mayor, concretamente de unos 600 euros por familia al año. Mientras tanto, los autónomos, que inciden en su descontento con la subida de estos impuestos, solicitan al ejecutivo que les permita no adelantar este impuesto de las facturas que todavía no han cobrado ya que tendrían que pagar un 3% más del IVA por este concepto.
El nuevo plan de ajuste
Estas nuevas medidas de ajusten afectan fundamentalmente a consumidores, funcionarios, parados y nuevos propietarios de inmuebles que a partir de ahora tendrán, o bien que pagar más por sus servicios o la eliminación de derechos adquiridos que repercutirán en un descenso de su poder adquisitivo.
  1. Subida del IVA
    Se ha aprobado subir el tipo general del IVA en tres puntos pasando al 21% desde el 18% actual, mientras que el tipo reducido sube dos puntos, pasando del 8% al 10%, mientras que la mejor noticia corresponde al tipo superreducido que se mantendrá invariable en el 4%, y que es el que grava a los productos de primera necesidad (alimentos básicos, medicamentos, vivienda, libros, etc.).
    También sube la fiscalidad con respecto al tabaco, con lo que presumiblemente se reflejará con otro aumento de las cajetillas de cigarrillos en los estancos nacionales. Como contrapartida, se reduce la imposición sobre el empleo, bajando un punto las cotizaciones sociales a las empresas en 2013 y otro punto adicional en 2014.
  2. Eliminación de una paga extra y menos días libres
    otra de las medidas de ajuste es la que tienen como destinatarios los funcionarios públicos, que a partir de ahora dejarán de cobrar la paga de Navidad en 2012, y en donde también se reducirá el número de días de libre disposición de los funcionarios, los llamados ?moscosos?.
    La reducción de la paga extra supone una rebaja salarial del 5,7% de media, según fuentes del ejecutivo. Por otra parte, el recorte se compensará íntegramente con aportaciones al fondo de pensiones de los funcionarios a partir de 2015.
  3. Se suprime la deducción por vivienda otro punto objeto de los recortes es la eliminación de la deducción por compra de vivienda a partir de 2013 y que afectará a todos los compradores. No obstante, esta medida no tendrá carácter retroactivo, o lo que es lo mismo, los particulares que hayan adquirido el inmueble durante el periodo en el que se encontraban en vigor las deducciones las mantendrán tal y como se aplican en la actualidad, sin verse afectados por la supresión de esta deducción.
  4. Menor prestación por desempleo
    los nuevos desempleados cobrarán menos a partir del sexto mes ya que la base reguladora sobre la que se calcula la cuantía de la ayuda descenderá del 60% al 50% y se mantiene el máximo de 24 meses de cobro, con el objetivo de que ?se animen a la búsqueda activa de un trabajo?, según el gobierno.
    Por otra parte también afectará otro punto que repercuta en los parados y es que a partir de ahora se les demandará haber trabajado previamente para acceder a la Renta Activa de Inserción.
EL IVA EN ESPAÑA
Las subidas del IVA en España afectarán a sus tramos general y reducido en tres y dos puntos porcentuales. Al primero pertenecen los principales recibos domésticos (teléfono, luz…); ropa y calzado; coches, motos…; cosméticos, deportes profesionales; discos y música y tabaco y alcohol, entre otros artículos y servicios de consumo. Por su parte, el IVA reducido es el que afecta a transporte de viajeros, peluquerías, cine y teatro, alimentos elaborados, agua, gafas graduadas, bares y hoteles y flores, entre los más destacados.
El alza de este impuesto traerá, que por ejemplo, la asistencia a los eventos deportivos o musicales necesitará de un mayor esfuerzo económico por parte de sus demandantes pues sus precios se elevarán en el porcentaje correspondiente . Por otra parte, el IVA general (que se situará en el 21%) está en la franja más alta de los países miembros de la Unión Europea solamente superado por el de Grecia, Polonia, Portugal e Irlanda que lo tienen en el nivel más elevado (23%), pero por encima de las restantes naciones del área euro como Alemania, Holanda, Austria o Bélgica.

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Rajoy: "Los españoles no podemos elegir, no tenemos esa libertad

NUEVO PLAN DE AJUSTE

Rajoy: “Los españoles no podemos elegir, no tenemos esa libertad”

El IVA sube del 18 al 21%, la prestación por desempleo se reduce a partir del sexto mes y se quita la paga de Navidad a los empleados públicos.

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Rajoy explica los resultados del Consejo Europeo | Efe


    P. MONTESINOS/ P. DÍEZ/ D. SORIANO 2012-07-11
    “Dije que no subiría los impuestos pero los estoy subiendo”. Mariano Rajoy ligó este miércoles su puesto de presidente del Gobierno al éxito del nuevo programa de reformas, imprescindible en su opinión, aunque admite que es doloroso y difícil. Éstas son unas medidas, remachó con claridad notoria, que gustarán o no, pero que tienen que acometerse: “Los españoles hemos llegado a un punto en que no podemos elegir entre quedarnos como estamos o hacer sacrificios. No tenemos esa libertad. Las circunstancias no son tan generosas”.
    La Unión Europea -dijo- nos ha marcado la senda, a ello se encomendó en la sede de la soberanía nacional. El camino será arduo. Por ello, llamó a todos -a comunidades autónomas, ayuntamientos, partidos políticos, medios de comunicación, colectivos…- a recordar que somos un país y que, remando en la misma dirección, habrá luz al final del túnel, aunque aún quede mucho para verla. “Sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor”, repitieron no pocos diputados del PP, rememorando a Churchill.
    En total, una hora y catorce minutos de tensión. El jefe del Ejecutivo parecía resistirse a informar de la batería de ajustes, con un balance previo del Consejo Europeo prolijo en detalles. Todo está relacionado a sus ojos; la cumbre comunitaria no habría sido positiva para España si en éstano se hubiera comprometido a cumplir con el catálogoque, después de media hora de discurso, Rajoy desgranó para España y el mundo. Lo anunciado por el presidente puede dividirse en cinco puntos concretos: consolidación fiscal, restauración del crédito, impulso de la competitividad, lucha contra el desempleo y modernización de las administraciones públicas racionalizando sus estructuras.
    Habrá subidas de impuestos y reformas importantes en la administración pública. “O reducimos gastos o aumentamos los ingresos. Hacemos lo que tenemos que hacer, tanto si nos gusta como si no nos gusta. Han cambiado las circunstancias y tengo que adaptarme a ellas”, argumentó. La bancada socialista y algunos minoritarios recibieron sus palabras con gritos, con abucheos. Pero el presidente primero guardó silencio y después continuó su intervención; si algo le da fuerzas -así lo dice en privado cada vez que se le pregunta- es que está haciendo lo correcto y que sólo así España volverá a renacer económicamente.
    Lo más destacado en el lado de los ingresos fue la subida impositiva que en el Gobierno se encargó de llevar a la arena pública a través de calculadas filtraciones: subida de IVA (del 18 al 21% en el tipo general), eliminación de la deducción por adquisición de vivienda para nuevos compradores, nuevo impuesto medioambiental y subida del impuesto indirecto al tabaco.
    En lo que tiene que ver con las reformas, también muy contundentes, habrá una modificación de la administración local, control estricto sobre las autonomías, recortes de gasto de personal público, privatizaciones (en ferrocarriles y aeropuertos) y medidas de liberalización de sectores intervenidos. En total, el ajuste, sumando ingresos y gastos, sumará unos 65.000 millones de euros hasta finales de 2014. En las pensiones, no habrá novedades para los jubilados actuales, aunque se ha anunciado una nueva modificación del sistema, para abordar la jubilación anticipada (limitándola) y ampliar los años de cálculo de las pensiones. También los nuevos parados se enfrentarán a una nueva prestación por desempleo, con más obligaciones en la búsqueda de un trabajo y un recorte a partir del sexto mes de paro.
    A sus ministros, durante los últimos meses, Rajoy pidió informes de todo. Algunos vieron el visto bueno, otros siguen guardados en el cajón. El nuevo tijeretazo no es el definitivo, admiten fuentes solventes del Ejecutivo. El Gobierno tiene en mente más reformas si el objetivo de déficit da muestras de desvío. Tal y como avanzó este diario en la víspera, el compromiso fue irreversible: del 6,3% -en lugar del 5,3 previsto hasta la fecha, partiendo de un 8,9- en el año en curso, del 4,5% en 2013 y del 2,8% en 2014.
    También el día antes, el presidente recibió el apoyo cerrado de las grandes economías del país; de las quince marcas principales, como por ejemplo Inditex, el Corte Inglés, el BBVA, Repsol o Telefónica. Con sus presidentes comió en la Moncloa, y éstos le dijeron que el esfuerzo debe ser común. Rajoy hizo resumen de este sentimiento en la Cámara Baja: “No hay otra, tenemos que salir de este atolladero y cuanto antes. No valen fantasías ni ocurrencias. No hay mucho de donde escoger”, afirmó, pero recalcó que no será un “sacrificio estéril” porque España “tiene el coraje y la determinación”.
    El presidente llegó mentar la “legitimación moral” que entiende tener para pedir al país más esfuerzos. “Seguiremos hasta el final sin cambiar el rumbo”, se reafirmó, apelando una y otra vez a los más de cinco millones de desempleados; a aquellos que se levantan cada mañana a buscar empleo y no lo encuentran.
    Las medidas
    En impuestos, tal y como aconseja la Comisión Europea, se suben los impuestos indirectos, se reduce algo la imposición al trabajo y se eliminan las ventajas a la compra de vivienda. Todo estará listo en el próximo Consejo de Ministros y remitido de inmediato al BOE. El IVA pasa del 18 al 21% en el tipo general y del 8 al 10% en el reducido. Se recortan las cotizaciones sociales (un punto este año y otro el que viene). Habrá una subida en los impuestos especiales sobre el tabaco y se elimina la deducción por compra de vivienda. También habrá modificaciones en el Impuesto de Sociedades, aunque no ha aclarado en qué sentido.
    En lo que hace referencia al gasto del estado, habrá un nuevo ajuste de 600 millones en el gasto ministerial. Los partidos, sindicatos y patronales verán un nuevo recorte del 20% en las subvenciones que reciben. La Ley de Dependencia también se toca, racionalizando su aplicación. Para los parados, no habrá cambios en los seis primeros meses de desempleo, a partir de ahí habrá un recorte en la prestación y más obligaciones en la búsqueda de un trabajo.
    También habrá un nuevo proyecto de ley sobre el sistema de pensiones públicas para acelerar la aplicación del factor de sostenibilidad y abordar la jubilación anticipada. En principio no afectará a los actuales jubilados, aunque ésta ha sido la parte del discurso de Rajoy en la que ha ofrecido menos detalles. Lo normal es que se acelere la aplicación de la jubilación a los 67 años y la ampliación del período de cálculo de la base (con el consiguiente efecto de reducción de las prestaciones medias).
    Capítulo especial dedicó a la reforma de la administración. En lo que toca a las autonomías, habrá hispabonos (deuda conjunta) a cambio de un control estricto de las cuentas de los gobiernos regionales. No se toca el número de los ayuntamientos, pero sí habrá recorte de competencias, más poder para las diputaciones en la prestación de servicios y recorte de empresas y empleados públicos. El número de alcaldes y concejales, así como su sueldo, se fijará por ley desde La Moncloa en función del tamaño de los municipios.
    Los empleados públicos soportarán una buena parte del ajuste. Se eliminará la paga de Navidad a funcionarios y altos cargos de las administraciones públicas. Habrá menos días de libre disposición (losmoscosos) y el número de liberados sindicales se limitará estrictamente a lo que marca la ley.
    También se avanza en materia de liberalizaciones, cuestión fundamental que hasta ahora había pasado de puntillas. Rajoy avanzó que se privatizarán “servicios ferroviarios, portuarios y aeroportuarios”, lo que pone a Aena, Renfe y Adif en el punto de mira del Gobierno. También informó de cambios para eliminar las trabas que ponen en peligro la unidad de mercado. El más importante es la habilitación única, para que cuando una administración certifique una empresa y le dé su autorización para operar, ese visto bueno se extienda a todos los organismos públicos.
    Eliminación de barreras y posiciones anticompetitivas en el sector de los servicios profesionales y para empresas. Para contribuir a su expansión, se fortalecerá el principio de libertad de acceso y de ejercicio. Aunque no han sido nombrados en el discurso de Rajoy, colectivos como los registradores de la propiedad, ingenieros, notarios, taxistas, farmacias,… podrían ver afectado su actual estatus. Además, previsiblemente los colegios profesionales perderán parte de su control de acceso a la profesión.
    Rajoy, lo dijo en su intervención inicial y después en la réplica a los diferentes grupos, aseguró que sabe el problema, ha hecho el diagnóstico y ahora trabaja a la mayor velocidad posible. No fue baladí su durísima advertencia a las comunidades autónomas, que se suma a las ya realizadas la semana pasada. Y una idea fundamental: controlar sí o sí el déficit público, fruto de la herencia recibida, pero que le ha tocado remendar. El presidente, de nuevo muy dramático, preparó al país porque “no va a ser fácil”.